En el universo audiovisual, el gabinete de prensa es una herramienta esencial para conectar historias con audiencias. Aunque muchas veces este rol recae en una sola persona —o se suma a responsabilidades como redes sociales, eventos o relaciones públicas— su impacto puede ser determinante. Su trabajo va más allá de difundir información: acompaña cada etapa de la narrativa pública con intención y estrategia.
Un gabinete bien estructurado permite planificar la comunicación desde el inicio, prever escenarios y aprovechar cada oportunidad de visibilidad. Sus funciones incluyen la redacción de notas de prensa, coordinación de entrevistas, acompañamiento a ruedas de prensa o alfombras rojas, monitoreo de publicaciones, manejo de coberturas especiales, análisis de impacto y vocería institucional. También puede encargarse de estructurar un calendario de prensa y preparar materiales como presskits, bios, trailers y sinopsis.
Según el informe Approaching the Future 2025, el 61,3% de los profesionales considera que la reputación y el riesgo reputacional son la principal prioridad estratégica para sus organizaciones. Además, el 61,7% indica que están invirtiendo activamente en comunicación corporativa. Aun así, solo el 47,9% declara que su organización invierte realmente recursos para gestionar la reputación, lo que evidencia una brecha entre intención y acción. En ese contexto, el gabinete de prensa tiene un papel clave para conectar lo que se comunica con lo que se proyecta ante los públicos.
En este punto, vale aclarar una diferencia importante: el gabinete de prensa y el relacionista público no son lo mismo, aunque muchas veces sus funciones se crucen. El gabinete se enfoca específicamente en la relación con los medios, mientras que el trabajo de relaciones públicas es más amplio e incluye reputación, alianzas, eventos, imagen institucional, entre otros. En la práctica —sobre todo en el cine dominicano— es común que una misma persona se encargue de ambas funciones. Lo importante es identificar las necesidades del proyecto y atenderlas con enfoque estratégico.
Una buena gestión parte de algo fundamental: tener claridad sobre los objetivos. No se trata solo de “salir en los medios”, sino de posicionar una historia en el lugar correcto, con el mensaje adecuado y en el momento oportuno. Esa claridad permite construir un calendario de prensa adaptado a cada etapa del proyecto: desde los primeros anuncios hasta el estreno o la participación en festivales.
Contar con materiales listos —como fotos de calidad, bios, sinopsis y trailers— facilita el trabajo de los medios y mejora el alcance del mensaje. Además, establecer relaciones genuinas con periodistas puede marcar la diferencia entre ser una nota más o una historia destacada.
Incluso cuando los equipos son pequeños y muchas decisiones se toman sobre la marcha, contar con una estructura básica de gabinete de prensa —aunque sea mínima— permite mantener una comunicación más organizada, efectiva y alineada con los objetivos del proyecto.
El gabinete de prensa no es un lujo ni algo opcional. Es parte fundamental de una estrategia de visibilidad que quiere trascender. Comunicar no es solo informar: es contar tu historia con intención.
